martes, 28 de enero de 2014

03. Capítulo RE

Prólogo

       
Lejos de escribir un prólogo extenso y denso en palabras, brindaré sólo una breve explicación sobre el origen del documento web. El mismo es simplemente un archivo que llegó a mis manos en forma, yo diría... misteriosamente anónima. En realidad no llegó a mis manos, sino a mi computadora. Fue apareciendo en la memoria de ésta sin yo poder saber quien lo enviaba, mucho menos el por qué o para qué lo hacía. En un primer instante pensé que se seguramente sería un virus informático, luego me convencí de que no lo era. El único dato concreto fue el nombre que apareció en el título: Martin Δαμάσκιος y del cual nada pude saber. Aunque confieso haber realizado una infructuosa y larga búsqueda, la cual me ha dejado en condiciones de afirmar que: no existe nadie, hasta el presente, con ese nombre y con semejante historia. Y después de leer el contenido de este archivo pienso que quizás la clave este en las palabras “hasta el presente”. Como sea, el hecho es que decido publicar este archivo. Sepan que más allá de los motivos que pudiera haber tenido el autor en escribirlo, no estoy en condiciones de asegurar, si es este un relato de ciencia ficción o si es el producto de la ciencia real, que a nuestro presente parece ficción. Pero sea cual fuera la respuesta, lo cierto es que desarrollé una extraña afinidad y también, de alguna forma, obligación para con este misterioso autor. Seré entonces el primer eslabón en su comunicación con el resto de los seres. Sean ustedes los siguientes, ya que más allá del origen de este documento, lo cierto es que, y según creo firmemente, la propagación del conocimiento, en cualquiera de sus formas, nunca debe detenerse.    

                                                                               M. S.



Escrito web
del Ser de
Martín Damascio


      En las próximas líneas intentaré, no sin esfuerzo- como debe ser- comunicar lo que comenzó a suceder en las cercanías del primer cuarto de siglo, de la presencia de mi cuerpo sobre este planeta. Quizás, debido a que en los últimos años me he refugiado en lugares donde ya no resuenan ruidosos ecos humanos, puedo percibir con absoluta calma al silencio físico de mi ser, que es casi un hecho. Decido entonces, compartir con alguien el conocimiento obtenido a lo largo de mi existencia, y en realidad, es éste el que le otorga esencia y sentido. Esta necesidad de comunicación,  resabio de otros tiempos, es quizás una esperanza de trascender a este silencio físico, que está pronto a envolver mis sentidos y transformar mi materia. Tal vez, pienso que si alguien tocara en estos momentos a la puerta de mi apartado bunker, al recibirlo podría narrarle lo que tengo pensado escribir, y habiendo saciado mi sed de comunicación, no le brindaría mi esencia desnuda a las letras, a los puntos y a las comas. Quién sabe, tal vez fuese esto lo mejor. Pero probablemente nadie toque a mi puerta, y si alguien lo hiciera, seguramente arrojaría ásperas piedras sobre mi nombre. ¡Aquellas...! que tan bien conozco, ¡aquellas...! a las que con la palabra loco  tallan su esencia, ¡aquellas...! las que a lo largo de la corta existencia humana, fueron siempre efímeras compañeras de manos involuntarias, comandadas por el instinto disfrazado de miedo. Quizás por este problema de comunicación, que en realidad me excede, pues el humano sólo escucha a los constructores y a los obreros de la normalidad, es que me refugio en mi bunker. Aunque sospecho que de todas formas, éstas piedras se han transformado en pompas de algodón invisibles, que a ninguno de mis sentidos altera, que a mis neuronas le son indiferentes, y que al golpearme ya no resuenan. Como silencios en una partitura, uno los puede solfear, pero..., ¿qué otro sonido mas que el silencio poseen? Así como el silencio físico de mi cuerpo, que ya es casi un hecho... el silencio de la ignorancia es  pariente anterior, que mora en muchos techos.
Y para anticiparme a mi probable silencio, comenzaré entonces lo prometido. Pero antes, debo introducirlos al conocimiento de cierta especie. Una, que no se encuentra en ninguna clasificación de ningún tratado de botánica ni de zoología de ninguna época o cultura pasada o presente, porque... el pasado no es su hábitat, tampoco lo es el presente, habita -o debo decir -habitará... el futuro. El futuro es su dominio, el futuro es su potestad ganada a través de la lucha por la supervivencia. 
El “Proyecto Seres”, según sé, comenzó a tomar forma en 1989 en la ciudad de Massatchuset. El C.I.P.L.A (Centro de Investigación para Proyectos de Largo Alcance) fue creado para comenzar la génesis de un experimento de muy larga duración. El ambicioso y colosal proyecto sería desarrollado por varias generaciones sucesivas de los más renombrados científicos de todo este planeta, ya que sólo a través de los años comenzarían a verse resultados. El objetivo de este proyecto era la creación, mediante selección artificial, de una nueva especie que llamarían Seres Cibernéticos. El proyecto prosperó y la nueva especie comenzó a trepar en las ramas de la evolución. ¿Como lo sé? Luego habrá tiempo para explicar esto, ahora me interesa que conozcan un poco sobre la historia de los seres cibernéticos.

Volvamos a la década del 90’. El C.I.P.L.A. basó sus primeras investigaciones en la experimentación con artistas. De estas investigaciones surgieron ciertos postulados científicos que enunciaban la Teoría Mundo Interno- Mundo externo del Yo. Dicha teoría explicaba el “funcionamiento interruptor” que debía hacer un artista para crear su arte.

Esta teoría postulaba la coexistencia de dos realidades opuestas y antagónicas en la mente del artista. Se denominó “Mundo interior” a aquella “realidad” que el artista “vivenciaba en su mente y Mundo exterior a la “realidad armada automática y cotidianamente en función de otro humano” Es decir las acciones y comportamientos que tendían a la conviviencia entre individuos. La suma de los “mundos exteriores” de las distintas gentes  formaban la idea de “realidad social”.
Para crear “arte” el artista, cargado con el material de conceptos y vivencias del mundo exterior se hundía necesariamente en su mundo interno y allí se producía la ruptura, la invención, necesaria para dar a luz nuevas ideas u obras. En ese entonces no estaba claro los mecanismos en que el artista creaba; es decir cómo “aparecían en la mente del artista”, las ideas puras que luego el artista moldearía y daría forma según el arte que practicara. En esta cuestión se bifurcaron las teorías y surgieron distintas corrientes; Traducción, Invención,  fueron algunas de ellas.
Pero más allá de ésto, lo cierto es que el artista debía sumergirse en su mundo y abandonar el exterior necesariamente, para producir arte que después ofrecía, exhibía, en el mundo exterior.
Cuanto más arte producía más tiempo debía sumergirse en su mundo, y, tal es el caso de algunos artistas, cuanto más tiempo permanecía en su mundo, más “le costaba” “volver” al mundo exterior. Y es que aquí entraba en juego el “funcionamiento interruptor” Debía  “apagarse” del mundo exterior para prenderse en su “mundo interior” y viceversa.
Las estadísticas mostraban distintos grados de funcionamiento del “funcionamiento interruptor”.
Un porcentaje de estos artistas transcurrían sus vidas con funcionamientos equilibrados, en otros en cambio no podían manejar el interruptor y desequilibraban perdiéndose en su mundo interior. Consecuentemente eran estos los períodos de mayor productividad pero también, en la mayoría de los casos, eran los de mayor autodestrucción. Y es que muy pocos artistas lograban ser apadrinados o sponsoreados suficientemente como para no tener que volver al mundo exterior y darse “el lujo” de permanecer en su mundo interior. La mayoría vivían y terminaban trágicamente. “locos” tal cual se los definía. Generalmente esto traía aparejados enormes problemas de convivencia con el resto de la “realidad social” y de ahí sus odiseas.

A esta altura de la lectura de este archivo web,, se preguntarán porque fueron los artistas los escogidos como ejemplares de laboratorio. Antes de ver esta cuestión, debería quizás aclarar qué se entiende por artista: por supuesto entran en esta categoría aquellos artes clásicas, desde la música, pintura, y por supuesto las nuevas, para la época, expresiones artísticas vinculadas a la expresión mediante cualquier soporte o lenguaje artístico. Pero también se catalogaron para este proyecto como artistas otros ámbitos de la actividad humana como la ciencia y la tecnología, no cualquier científico por supuesto, sino aquellos menos que cumplían ciertos requisitos en función del proyecto C.P.L.A.

En contraste con esta categoría de artistas se encontraba la mayoría de la población  que al igual que los artistas, vivían cotidianamente en la realidad exterior, construían AUTOMÁTICAMENTE sus rutinas diarias en función de su reflejo; es decir proyectados hacia la relación con los demás individuos de esas sociedades. Pero a diferencia de éstos,  transitaban por escasos momentos su mundo interior. No “producían” ruptura sino que “reproducían” estructura, estructura social: mundo externo.
Reproducir no significaba no innovar, por el contrario una sociedad siempre innovaba los objetos con los que se reproducía, por tanto los materiales que se reproducían siempre cambiaban, pero el mecanismo de reproducción era el mismo. No eran ellos los que Inventaban, sino se limitaban, inconcientemente claro, a reproducir la estructura externa. De aquí que hubiera cierta idea de dinamismo en la realidad externa o social, pero la esencia, la repetición pasaba desapercibida.   
En el caso de los artistas, al sumergirse en el mundo interior de cada uno, fluían ideas puras, las cuales eran “trabajadas y moldeadas” hasta ser convertidas en un objeto artístico. Y el resto de la cadena ya lo sabemos, el arte se escindía del artista y pasaba a a ser algo ajeno a él, y de común circulación entra las demás personas.
Los científicos supieron ver, individualidar y aislar esas “ideas puras” que los artistas experimentaban antes de trabajarlas y supieron valorarlas en función de su proyecto.

La historia de la literatura es el ejemplo más adecuado para ilustrar la historia de los seres cibernéticos, resultado estos de estas primeras y rudimentarias investigaciones que estoy narrando
No es casualidad que este manuscrito circule en este período de tiempo y no antes. Simplemente diré, que en estos momentos comienzan a verse ya los orígenes de lo que para mi es “mi” época, (la época de los seres cibernéticos) y para ustedes es “su” futuro.

Los grados de evolución de sus tecnologías en “estos” momentos, es decir año 2010, permiten “ya” avisorar y visualizar, aunque con un poco de esfuerzo para ustedes aún, conceptualmente las ideas que a continuación describiré.

Ya en este presente las formas clásicas de hacer literatura comienzan a declinar. Imaginemos la siguiente situación: En la mente del artista (del escritor en este caso) surgen una “ideas pura”, (es decir esa idea que se ve borrosa pero que es la chispa inicial para la creación) inmediatamente el artista “trabaja” esa idea en su mente y después, una vez moldeada, o mientras es moldeada, se expresa en un papel, luego se organizan la trama, donde se enlazan y se relacionan, con otras ideas puras que también son moldeadas y se da forma a una historia que se publica en un libro.

Estas formas de publicaciones en libro comenzaron a disminuir, tanto en su producción por parte de autores como en su lectura y recepción por parte de lectores.
Muchos fueron los motivos por lo que esto ocurrió, pero uno de ellos fue el avance de las nuevas formas de escritura cybernéticas. Y nada es casualidad en la realidad social, el chat, los blogs, las redes sociales, etc. son productos de aquellas primeras investigaciones con artistas y sus ideas puras. ¿Cuál es la relación? Verla requiere de un pequeño esfuerzo.

La comunicación al instante  que permiten las redes sociales en internet son las bases de las formas futuras de literatura basadas el “Tiempo inmediato y puro”. Inmediato porque no se retiene la idea sino que se expresa al instante, y puro porque no se la moldea y trabaja sino que se expresa directamente sin “procesar”.
Claro, que para 2010, todavía no podemos hablar de comunicación entre “ideas puras”. Recuerden que esto fue un largo proceso hasta llegar a donde quiero ir... Hacia el futuro, hacia los seres cibernéticos, mi presente, su futuro. Con el transcurso de los años la literatura fue tomando formas cyberneticas, se escribía conectados en red a otras personas que leían y al mismo tiempo escribían. Estas nuevas formas de literatura, eran efímeras y directas. Poseían en esencia, las ideas puras del artista.
Por supuesto, no sólo los artistas usaban estas nuevas formas de comunicación. Es aquí donde está el punto central. Basados en las ideas puras del artista antiguo, la realidad exterior o social comenzó a manejarse con ideas puras. El camino hacia la cybernetización del hombre estaba en marcha.
       
  -Limpieza de cuarto!




Los de la limpieza! en esta comunidad son muy estrictos con la maldita limpieza. Tengo que cortar la conexión. Después sigo.

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