martes, 28 de enero de 2014

04. Capítulo LA

Luego de recordar su infancia, se dedicó a tocar, limpiar y afinar los enormes tubos del órgano. Salió del templo, caminó unas cuadras en la casi noche que tapizaba la realidad de las veredas. Cansado, Sebastián llegó a la casa y fue directamente a su cuarto. Entró como una sombra por el pasillo, al cruzar por la puerta del living, esta vez no se fastidió por la TV encendida en la sala, ni miró quienes estaban sentados en los sofás. Apenas casi como un recitado de palabras en un idioma que se logra entender pero que nos es ajeno, escuchó -¡Este no saluda! ¿Quién se cree que es? Al subir la escalera las palabras ya se habían borrado del aire y de su mente. Cerró la puerta. 
Al fin en su cuarto, se tiró en la cama y a través de la penumbra que entraba por la ventana, miró el techo, éste se fue haciendo más claro a medida que se acostumbraban sus ojos a la oscuridad. Luego comenzó a explorar las penumbras de la habitación. Sus ojos eran creadores imaginativos de la realidad y al mismo tiempo realistas de la imaginación. Las formas comenzaron a formarse y dejarse ver. La mesa llena de objetos desordenados, vista desde esa perspectiva, podía ser una gran ciudad caótica en corte transversal, aún sabiendo que era una mesa desordenada parecía una ciudad con su cúmulo de edificios y calles zigzagueantes. La visión era tan real como ficticia. El caos, el ruido...       
De golpe Sebastián se levantó, fue directo a su viejo bajo eléctrico, lleno de polvillo como es habitual, pero listo en su pie junto a la pared, enchufado a los pedales y al equipo. En las penumbras de la habitación, dejó grabando el MP3 tipo pen drive, y lo tiró en la mesa ciudad al lado del equipo. Prendió y comenzó a improvisar. 
Con los ojos cerrados, ahora era su mente la creadora imaginativa de la realidad y al mismo tiempo, realista de la imaginación. Las notas y los ritmos surgían concientes de su naturaleza armónica y rítmica, con sus duraciónes y consonancias, con los timbres y disonancias. Las escalas, las figuras. Pero a la vez, nada de eso existia como tal, sino como energía, la música era incognita de una traducción de ALGO en el universo. Miles de sospechas, dudas, incertidumbres y teorías, pero tambien, confirmaciones, certezas, certidumbres y práctica. Práctica consciente del manejo de la energia. Un medium entre el universo y la humanidad. ¿Un creador o un interprete de algo?  El principio de incertidumbre. El caos, el ruido. De repente, en la mente, la ciudad. El temperamento igual. Templar para corregir el error, las desafinaciones. Repartir el error para establecer una normalidad y establecerlo como lo correcto. Volver la locura normalidad. Acabar con el batido.      
Sebastián movia frenética e inconscientemente los dedos de su cuerpo, y también, los pensamientos de su mente. La unidad. Cuerpo-mente. La esencia. Energía. La locura repartida, temperada. La sospecha.  


 


“El peor sonido que nuestra última tecnología en audio digital nos puede brindar. Ruido Distorsión 30 00 Un hombre encerrado en la humanidad de este planeta´, es música que compuse en la casa de la comunidad, un día por la noche cuando llegué del templo donde estuve toda la tarde tocando, limpiando y afinando los tubos del órgano. En la noche de ese día me dieron ganas de tocar, improvisé en el bajo eléctrico sin pensar en duraciones, estilos, armonías, ni nada en particular. En la improvisación usé, además de mi querido bajo azul, los clásicos pedales de efecto delay, chorus, distorsión y phaser, que son quienes en estos momentos me acompañan en la ejecución de la música en mi cuarto. Antes de tocar, dejé grabando mi MP3 tipo pen drive, lo tiré arriba de la mesa que está al lado del equipo de bajo. Aproximadamente una semana después, en un día de lluvia torrencial, “tomé” el audio grabado y lo procesé en un programa de edición de audio que ya hace mucho me acompaña.
El ruido
Mi idea fue trabajar con ruido en vivo durante la ejecución, con ruido en la “calidad de grabación” del grabador, con ruido como parámetro, para asignar efectos en la edición de la pista y con real y azaroso ruido, como saturación de los parlantes que eventualmente reproduzcan la obra.  
Los efectos de ruido en la edición se dispusieron sobre ciertas partes de la pista, sin cortarla, es decir, manteniendo siempre la duración y la sucesión original de los sonidos del bajo. Los efectos están “sobre” la improvisación.
Quizás, deba agregar una quinta participación del ruido en la obra. Cuando termine de sonar la música, los oídos de la persona que está escuchando, se focalizarán en los ruidos ambiente del lugar donde esté. Si la persona toma conciencia de ésto, verá que la obra adquiere un final azaroso y siempre cambiante. Con el ruido ambiente, la composición quedará abierta siempre, a cada escucha, y a cada persona, por el tiempo que desee.
Estoy tentado de recomendarte escuchar esta música situado frente o en el medio, según tu caso, de parlantes ubicados espacialmente (ya sea estéreo, cuadrafónico, etc.) a un volumen medio, subiéndolo según la tolerancia a la saturación de tu reproductor y de tu gusto personal, pero no lo haré. En realidad también lo podés escuchar a un volumen muy bajo, mientras hacés otras cosas, leer ésto, por ejemplo, o un libro real o una revista digital. 
Otra sugerencia, sino la misma, que tampoco te voy a hacer, es la de mantener una escucha con estímulos receptivos y creativos al ruido. Tratándose de vos, viejo amigo, sé que no es necesario aclarar nada”. 



Ruido Distorsión 30 00 
Un hombre encerrado en la humanidad de este planeta


Hasta aquí transcribo el mail que Sebastián le envió unos dias después, a un amigo adjuntándole el audio de la obra. 




“¿Cómo va, Seba? ¿Todo bien? Mientras se abría el programa que uso para escribir,  ¡bue...! el que muchos usamos para escribir..., porque reconozco que siempre he sido un poco holgazán para averiguar qué es eso de la competencia de soft libre que tiene esta empresa, pero que me he prometido probar, casi como una obligación a la rebeldía de los 60’. Bueno, todo esto pensaba mientras abría el programa que la mayoría usamos para escribir palabras.
Quiero decirte que me he quedado sorprendido con el mail que me mandaste y que sólo al terminar de escuchar por cuarta vez el tema (por supuesto, antes leí los capítulos de La Coma Pitagórica, a decir verdad, no había leído los anteriores) y llegué a la conclusión, después de todos los ejercicios mentales que me hizo hacer tu literatura sonora, que has descubierto, o inventado (según seas un medium o un creador) un nuevo estilo de música.
Ruido distorsión es su nombre. Luego de este nombre, se pondrán en números, los minutos y segundos que dura la grabación y luego, un nombre que resignifique algo para vos, o cualquier otro compositor llegado el caso. Tal cual vos lo has hecho en tu "Ruido Distorsión 30 00 Un hombre atrapado en la humanidad del planeta".    
Esta nueva forma musical consistirá en dar un concierto “en vivo”, que no será más que una improvisación en un instrumento musical tradicional (es decir un instrumento analógico) ante un solo espectador que experimentará la improvisación. Se grabará la sesión con un mp3 y luego a esa pista se le agregarán efectos de un programa de edición de audio, que dará por resultado una nueva versión. Es decir, una improvisación sobre otra improvisación, nos dará una nueva versión.
Estoy tentado de decir…, “una improvisación sobre otra improvisación que nos dará una nueva versión de la canción” pero, aunque rime, dudo que pueda denominarse canción a este tipo de material.   
El agregado de efectos de audio digital a la grabación digital de la improvisación de audio analógico, es decir, lo tocado con el instrumento musical, será considerado una improvisación, ya que no se pensará a priori qué efectos y cómo se pondrán. Simplemente, se sentará el compositor o también llamado “improvisador”, e improvisará la sesión de efectos que se agregarán a la improvisación del instrumento musical.
La grabación original se  destruirá (o se guardará, nunca se sabe). El caso es que sólo la persona que asistió al ritual de la primer improvisación, y sólo esa vez, escuchará y experimentará la improvisación original. ¿Qué nos aseguramos con destruirla o guardarla? Que será un concierto sólo para uno. Esto marcará un hito en la historia de la música (aunque tocar para una sola persona se hace desde los orígenes de la humanidad).
Luego, se publicará en La Red la versión con la improvisación de agregado de efectos a la improvisación del instrumento musical (o versión digital) para que el público pueda descargarlo gratis.
El público que experimente la versión digital será masivo y la vivencia la podrá realizar una y otra vez (aunque no creo que la vivencia sea siempre la misma al escuchar la versión digital, más bien, al contrario).
Mientras que, la persona que presencie la primer versión en vivo (o versión analógica) será unitaria e irrepetible su vivencia. Harás, entonces, un ritual (o también llamado “teatro mágico analógico” en honor a Harry Haller) para una sola persona que sólo lo experimentará una sola vez.
Y compondrás otra improvisación de audio digital sobre el teatro mágico analógico que dará por resultado un “teatro mágico digital”, es decir, llamaremos así a la grabación que será escuchada por mucha o poca gente, pero que en cualquier caso será masiva (aunque irrepetible también para cada persona que componga esa masividad).
 Es un muy grato escribir estas letras, en realidad, escribir ésto es también como una improvisación de literatura, que improviso sólo para mí, de forma irrepetible y que publico luego, en cierta forma corregida (modificándola) para ustedes.
Es decir, sólo yo leo la improvisación primera, unitaria e irrepetible, y ustedes leen la segunda versión, masiva e irrepetible, ya que en cada lectura, suponiendo que haya varias, será distinto. Al igual que ocurre con tu música.
Uniéndolas, hemos creado entonces una especie de nuevo género también en literatura; laliteratura sonora.
Es como escribir en ingles (no sé si eso es bueno o es malo) ¿Para qué crear nuevas palabras si con la combinación de dos o tres palabras podemos significar cualquier cosa?
Ruido-distorsión en lugar de una nueva palabra para este nuevo concepto que significara este nuevo estilo de música.
Y literatura-sonora en lugar de escribir una nueva palabra para este nuevo concepto que significará esta nueva forma de escribir literatura con música".

Y ésto es lo que Sebastián leyó en el mail que su amigo le respondió. 





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